Hace unas semanas pudimos presenciar dos
episodios que resumen muy bien la situación actual de las mujeres en la
sociedad. Me estoy refiriendo, como no podía ser de otra manera, a la ya famosa
y deleznable cita del señor José Manuel Castelao, ex-presidente del Consejo
General de la Ciudadanía en el Exterior, “Las leyes son como las mujeres, están para violarlas” y otra perla que pasó más desapercibida, pero con un transfondo
no menos alarmante, el señor Jüergen Donges, catedrático de economía y asesor
en ocasiones del gobierno alemán en el programa de Jordi Évole dijo lo
siguiente: “Yo reconozco que soy incapaz de comprar una lavadora como Dios manda, y estoy muy contento de que esas cosas las haga mi mujer porque ella se entretiene mucho con ello…”.
Estas declaraciones son muy graves. En el
caso de Castelao es doblemente peligroso, por un lado este señor opina que las
leyes están hechas para ser violadas (párense un momento a reflexionar lo que
implica que un “representante del pueblo” piense esto) y por el otro, considera
lo mismo de las mujeres.
Porque lo piensa, por mucho que haya
pedido disculpas y después haya reconocido que era una barbaridad lo que había
soltado, no me creo que sin un cierto grado de misoginia intrínseca se pueda
llegar a decir tal barbaridad en público, es que es imposible.
Estas dos frases me han llevado a hacerme
preguntas, a querer cuantificar de alguna manera la agresión a la que se
enfrentan las españolas. ¿Realmente vivimos en una sociedad en la que se puede
menospreciar a la mujer de esta manera? ¿Tantas décadas de lucha feminista han
servido para algo?
Intentaré arrojar algo de luz a este
tema, para lo que utilizaré las publicaciones el instituto nacional de
estadística que no hacen más que reflejar una realidad objetiva y palpable,
vivimos en una sociedad asquerosamente machista.
Siempre lo que más nos llama la atención
son los asesinatos, así que vamos a ello, desde el año 2000 hasta el 2011 que
es último que se tienen cifras, han muerto 771 personas como consecuencia de la
violencia de género, a una media de 64,25 mujeres por año.
Este dato es una auténtica salvajada, es
lamentable, penoso, triste y piensen muchos adjetivos más que ahora no soy
capaz de expresar. Para que se puedan hacer una idea ETA ha matado en toda su
historia a 829 personas según el gobierno, 858 según la AVT. Y sin embargo,
todavía no he visto manifestaciones a favor de la mujer, ni se hacen campañas
importantes en los colegios, nada. Toleramos incomprensiblemente que cada año
mueran decenas de mujeres por el simple hecho de eso, ser mujeres.
Pero para intentar hacer un análisis
sociológico aún mayor de esta barbarie, desglosemos estas muertes. 61 se
produjeron en el año 2011, de las cuales, 63’9% eran de nacionalidad española
(no hay excusa racista, que también se oye), y lo que me parece más llamativo,
30 de estas mujeres estaban entre los 20 y los 40 años, es decir, los hijos de
“la transición” y de la “democracia” comenten actualmente casi la mitad de
estos asesinatos.
Si escarbamos un poco se puede apreciar
que los diferentes gobiernos de este país tienen bastante poco interés en
solucionar este tema y muy poquita eficacia, por no decir que ninguna. 15
habían denunciado y 8 estaban con medidas de seguridad en vigor.
Creo que no se están empleando todos los medios
para solucionar este genocidio. Nos gastamos ingentes cantidades de dinero en
mantener un ejército para que nos defienda de una posible amenaza cuando
vivimos día a día una auténtica situación de necesidad. Estamos más preocupados
de que los etarras se encuentren en cárceles fuera de Euskadi que de detectar
casos de maltratos, de realizar programas de concienciación en las escuelas, de
dar una protección útil y eficaz a las mujeres que estén amenazadas, etc…
Pero no me quiero quedar en esta lectura simplista,
vivamos el día a día de las mujeres. Daré dos datos que reflejan la desigualdad
existente aún en nuestra sociedad.
¿Saben cuantas mujeres hay en los
consejos de administración de las empresas del IBEX 35? Una media de 10’1 según
los datos del INE de 2010. Pero no me quedo ahí, hay 0 presidentas, y 0
consejeras secretarias. Así de redondo. Vicepresidentas: 8’0 y consejeras 11’4.
Y así.
Pasemos a altos cargos en la
Administración General del Estado, el total en 2011 es de 28’1, que supone una
reducción de 5’7 con respecto a 2009 cuando había un 33’9 (yendo a mejor, como
debe ser). Si van al estudio podrán observar que en 2011 no existe ningún alto cargo
en el que haya más de 31 mujeres.
A mí me parece realmente desolador todo
lo que acabo de detallar. Es realmente alarmante y vergonzoso que podamos
permitir una violación de este calibre de los Derechos Humanos, de la
Constitución, de la Ley…
Mientras miramos con prepotencia al mundo
árabe y los tildamos de machistas cuando estamos manteniendo una sociedad que atenta
impunemente a diario contra los derechos de la mujer. Efectivamente, como decía
John Lennon, Woman is the Níger of the World.
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