Tuesday, June 19, 2012

Fútbol, ¿alienante?


Estoy realmente molesto. Esto no es una novedad, lo que sí lo es, es que en esta ocasión estoy cabreado con la gente en general, más concretamente con aquellos que insultan y/o menosprecian a todos los que nos gusta el fútbol.

Vamos a ver, es complicado de entender, sí lo se, son veintidós tíos dándole patadas a un balón. Efectivamente, ¿y?

Resulta que coincidiendo con la Eurocopa, se incrementa el número de personas que me está llamando borrico, alienado, inútil social… Causa y explicación en definitiva, de que España esté como está.

Me encuentro con mucha gente a la que les saco unas cuantas manifestaciones (sí con diecinueve años) que me intenta dar lecciones de pensamiento crítico. Es más, hay alguno cercano a doblarme la edad que en este último año cuando salía a la calle a protestar me miraba con desdén.

Mi reflexión es la siguiente, ¿de verdad es incomprensible para ti recién estrenado indignado, que me quiera evadir de la realidad durante dos horas?
Puede ser que el fútbol sea el opio del pueblo, de hecho no me cabe duda, sin embargo, me resulta ofensivo que pienses que por gritar gol me olvido del bono a diez años, la prisma de riesgo, los millones de parados o la opresión que el estilo de vida occidental provoca en África y América Latina.

Una incongruencia bastante extendida en este tipo de personajes, es que mientras yo “sigo al rebaño como si de una oveja tratase”, los “Chés” de turno están chateando o viendo otro programa de televisión, ¡eso sí que es una señora revolución!

Hasta aquí es realmente frustrante el tema, pero lo peor viene cuando sentado frente a mi ordenador veo este tipo de comentarios de gente con la que un mes antes estaba hablando de lo bien que juega el Barça y cómo Pep Guardiola ha marcado toda una generación. Es esta gente la que realmente me hace hervir la sangre.
De verdad, ¿en qué pensáis? ¿Os escucháis cuándo habláis?
Obviamente se podría esgrimir un perfil bastante claro de quiénes son este grupo de iluminados, pero podría derivar en una discusión que no es la que toca.

Entraría también en la suma ignorancia de la mayoría de estos casos que no han leído un periódico en su vida o que a pesar de sus críticas a la Eurocopa ni siquiera conocen el hecho de que si la selección de España gana, ninguno de los jugadores cotizará el dinero de la prima que reciban (otro tema interesante la selección de todos dando ejemplo).

En resumidas cuentas, a todos aquellos neointelectuales de insulto fácil, antes de criticar miraos en el espejo. Y por favor, toda esa rabia que malgastáis en criticar a los que sólo queremos pasar un par de horas entretenidas, redirigidla contra los verdaderos culpables de este fiasco, a los que en muchos casos apoyáis diariamente, véase bancos, marcas de ropa que explotan niños y un largo etc.
Nos vemos en la calle.

Monday, June 4, 2012

Primer paso: Revolución.

Es parte de la realidad histórica de la humanidad. Hacemos revoluciones para obtener justicia, para que se reconozcan los derechos que se nos niegan, en definitiva, para construir un mundo mejor en el que se nos tenga en cuenta a todos.

Sin embargo, no la quiero a cualquier precio. Llámenme iluso, muéstrenme las estadísticas de las cosas que se han conseguido mediante revueltas armadas, léanme miles de páginas en las que se narra cómo los franceses guillotinaron al poder de la época o cómo el Che Guevara y Castro devolvieron el poder robado al pueblo cubano.
Por muy buenos resultados que todos estos ejemplos dieran (según algunos), jamás podré aceptar que sea la única manera de conseguirlo, y mucho menos que sea la mejor. El derramamiento de sangre no es la solución.

Tenemos una serie de ejemplos que se han dado en la historia reciente del mundo, repasen el caso de Martin Luther King Jr. Uno de los grandes artífices de que los negros hoy en día tengan los mismo derechos (a priori) que los ciudadanos blancos de EEUU.
Pero por si ese caso es poco representativo nombraré un caso incontestable, el de John Lennon. Un sólo hombre consiguió desencadenar un movimiento gigantesco en contra del gobierno estadounidense llegando a vencerlo, pues recordemos Lennon nunca llegó a ser expulsado.

Resumiendo, es seguro que los gobiernos asesinan (o, como mínimo, lo fomentan y/o facilitan) sin ningún tipo de escrúpulo, pero esto no implica que nosotros debamos contestar de la misma manera. Entiendo completamente que ante la desesperación termine pasando, que el pueblo harto escoja la opción violenta, se puede explicar pero nunca justificar.

Queremos cambiar la realidad actual, no hay duda, pero si vamos todos juntos, se puede conseguir sin que tengamos que cargar con muerte en nuestras espaldas, muchas ha habido ya y los de abajo seguimos igual, víctimas de esta sociedad. Parafraseando a Unamuno, tenemos que convencer. Que no muera la inteligencia, que no muera la razón.